14 de noviembre de 2012

Un narrador muy interesante: Castro Urioste

José Castro Urioste es un interesante narrador peruano. Conózcanlo con dos de sus cuentos en la siguiente dirección: http://www.caratula.net/ediciones/48/narrativa-jcastrou.php


Pronto, comentaré uno de ellos en detalle.

2 de noviembre de 2012

Huarochirí, Lima Este y las cicatrices del indigenismo

Hace poco encontré una página web muy interesante sobre literatura acerca de "idolatrías" en la Colonia, Idolatrica, cuya dirección es la siguiente: http://www.idolatrica.com/

Sé que este tema no forma parte de la literatura contemporánea, eje principal de Insomnio Fértil, pero conversando con un colega comienzo a pensar en la forma en que este tipo de literatura influyó en la narrativa de los indigenistas, concretamente, de José María Arguedas.

Precisamente, este último publicó una traducción de los manuscritos de Huarochirí, titulada "Dioses y hombres de Huarochirí". Este antiguo documento ha merecido diversas traducciones y ha generado múltiples polémicas acerca de su significado. Justamente, a propósito de una nueva reedición de la versión arguediana, la web Idolatrica contiene un post bastante interpelador: http://www.idolatrica.com/huarochiri-una-nueva-edicion-del-manuscrito-quechua-1608/ . En este post, se resaltan los cuestionamientos de Torero a la versión de Arguedas.

Por otro lado, hay distintos trabajos sobre la influencia de este texto en la obra de Arguedas, como el de Javier Muñoz, a propósito del diálogo entre esta ancestral fuente y "Diamantes y pedernales": http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/123456789/463/MU%c3%91OZ_DIAZ_JAVIER_SACRIFICIO_CAMBIO_COSMICO.pdf?sequence=1

Senderos vastos, cargados de imposición cultural, pero también de interpretaciones y limitaciones desde el presente, comunican las crónicas y otros documentos antiguos sobre nuestras culturas prehispánicas con las versiones indigenistas sobre la realidad del siglo XIX y XX.

El indigenismo, a su vez, ha dejado huellas en el imaginario colectivo de nuestra comunidad literaria y más allá. ¿Cuánta influencia de sus creaciones hay en nuestros narradores actuales? Por ejemplo, recuerdo que un compañero de estudios y amigo, Giovanni Anticona, reconocía la indudable marca de Arguedas en sus novelas. ¿Qué cicatrices del indigenismo hay en las páginas de sus obras, Lima Norte y Lima Sur? ¿Es Lima Este, la más reciente novela de Anticona, un hijo pródigo del indigenismo?




Este es el blog de Anticona, titulado El Combinauta: http://giovanni-anticona.blogspot.com . Gracias a la amistad que tengo con este autor, me permito dejar pendiente estas preguntas para que él mismo se anime a responderlas.


1 de noviembre de 2012

Link a mi tesis sobre El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo

Brindo la nueva dirección electrónica de la versión digital de mi tesis de licenciatura, titulada "Un sexo desconocido confunde a ésos". Masculinidades y conflicto social en El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo, de José María Arguedas: http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/123456789/466/ROMERO_FERNANDEZ_CESAR_SEXO_DESCONOCIDO.pdf?sequence=1.

Un comentario sobre esta tesis pueden encontrarla en el post que publiqué el año pasado:
http://www.insomniofertil.blogspot.com/2011/03/una-mirada-arguedas-desde-la.html

24 de octubre de 2012

Un profesor en el laberinto

-¿Qué poco sabemos, no profesor?
-No sabemos nada.

Quien pregunta es un alumno que camina por una biblioteca plena de volúmenes acerca de temas diversos de humanidades. Uno de los libros, especialmente atractivo, es un análisis de los mitos de la antigua Grecia. Aturdido por tanto que le falta por leer, expresa su incertidumbre y espera una respuesta tranquilizadora. Ha tenido la suerte de llevar su último curso de Facultad con el profesor Luis Jaime Cisneros. Fue el Seminario de lírica del Siglo de Oro y se dedicó a Góngora. Después del curso, tiene la oportunidad de conocer un poco más al profesor al visitarlo en su casa de Miraflores. Allí, en el segundo piso, los libros formaban oscuras y apiñadas galerías. Frente al libro de los mitos, recuerda a Narciso, usado en el Siglo de Oro tanto en su usual acepción de la vanidad, como en una más interesante: el autoconocimiento. Es imposible no traer a la memoria, al mismo tiempo, la invención del eco.

El que escucha, voltea sonriente y responde es el profesor a quien no le gusta que le digan profesor y le hablen de Ud. Ha pedido que el alumno le diga Luis Jaime y le hable de tú, pero debe esperar todavía un par de encuentros más para ello. Camina contento en su biblioteca y aprovecha la pregunta del alumno para una lección más. Se sienta y espera otra pregunta.

(Foto tomada de http://perupaisdiferente.blogspot.com/)

El alumno ha quedado en silencio, en el vértigo de la ignorancia absoluta. Si su maestro no sabe nada, ¿de quién aprenderá él? ¿Si por más que lea no se sabrá ni un pulgar, vale la pena intentarlo? El laberinto se cierra sobre él.

A más de dos años de su partida, el alumno ahora es profesor y no olvida lo que el suyo dijo en una entrevista:

"Los griegos inventaron el problema para ponerte a prueba. Para que descubrieras que podías resolverlo ingeniándotelas, esforzándote, pensando, creando. El objetivo del problema es que tengas fe en ti, no en el obstáculo. Tienes que tener la fuerza, la voluntad, la inteligencia y la decisión para superarlo. Y si no tienes eso, mi deber es ayudarte a encontrarlo. No dártelo."  (Ver fuente 1)
En la fuente, Narciso se enamora de sí mismo. Sin embargo, recuerdo (traigo al corazón) un detalle: en el mito recogido por Ovidio, Narciso no sabe que aquel es su reflejo. Cree que es otro hombre. Como dice Jorge Bruce, el narcicismo consiste en hacer de sí mismo el objeto del amor, reemplazar al otro por uno mismo. No es una cuestión de autoestima excesiva, no. Es un problema de afecto. (Ver fuente 2)

Cuánto de soberbia hay en el trabajo académico, a veces, cuánta falta de espíritu docente. El profesor Luis Jaime Cisneros nos legó un problema más al partir: hacer de la enseñanza de las humanidades una práctica humanística. Es decir, pasar del mito de la soberbia al mito del conocimiento, el cual ha de iniciarse, primero, por el conocimiento de uno mismo, pero debe forjarse en el intercambio de ideas con los demás, por ejemplo, nuestros educandos.
"Sentirte comprendido es sentirte asistido, ayudado. No se trata de que tus alumnos te sigan o te obedezcan, sino de que te ayuden a entender mejor las cosas que tú mismo te empeñas en que ellos vean con claridad." (Ver fuente 1)
Gracias por ese problema, Luis Jaime.

Fuentes:
1. Entrevista a Luis Jaime Cisneros. Tomado del blog de Percy Acuña, Hatun Llaqta. http://www.urbanoperu.com/node/221

2. El libro de Jorge Bruce, Nos habíamos choleado tanto. 

19 de octubre de 2012

Preguntas para Lucerna



La revista Lucerna tuvo una nueva presentación en la Casa de la Literatura. En ella, el director Julio Isla dio las pautas generales de la línea editorial de la revista. Entre ellas, destacó el espíritu de lucha contra la “frivolidad” y la “ignorancia” preminentes en los diarios, revistas y demás medios de comunicación en el Perú.

Estas palabras fueron recurrentes en la exposición de Isla y me hicieron recordar el “Breve discurso sobre la cultura”, de Mario Vargas Llosa. En este texto, Vargas Llosa lamenta la flexibilización del término “cultura” para incluir no solo a todas aquellas que podrían estar rezagadas en el progreso del conocimiento humano y de la ética, sino también para denominar a cualquier expresión del ser humano en sociedad, aun cuando sea extremadamente fácil, corriente e irrelevante. En ese sentido, sostiene que debería concebirse como cultura solo aquella producción compleja, demandante y estimulante para el intelecto y la sensibilidad:


La cultura puede ser experimento y reflexión, pensamiento y sueño, pasión y poesía y una revisión crítica constante y profunda de todas las certidumbres, convicciones, teorías y creencias. Pero ella no puede apartarse de la vida real, de la vida verdadera, de la vida vivida, que no es nunca la de los lugares comunes, la del artificio, el sofisma y la frivolidad, sin riesgo de desintegrarse. Puedo parecer pesimista, pero mi impresión es que, con una irresponsabilidad tan grande como nuestra irreprimible vocación por el juego y la diversión, hemos hecho de la cultura uno de esos vistosos pero frágiles castillos construidos sobre la arena que se deshacen al primer golpe de viento. (Vargas Llosa, "Breve discurso sobre la cultura" http://www.letraslibres.com/revista/convivio/breve-discurso-sobre-la-cultura?page=full)
http://desdeeltropico.blogspot.com/2010/12/discurso-de-mario-vargas-llosa-al.html
Propongo, entonces, mi primera pregunta:


¿Es esta misma concepción de cultura la sostenida por Lucerna? Si es así, ¿cómo responderían, amigos, a las críticas que se le hace a la concepción de Vargas Llosa, a saber, la acusación de etnocentrismo y evolucionismo cultural?

Por otro lado, Isla ha manifestado la preocupación de Lucerna por publicar textos creativos y críticos que constituyan o se preocupen de una literatura importante y compleja. Esto nos conduce a las preguntas restantes:

¿Esto deja fuera de la luz de esta revista los textos que dialoguen en narrativa o poesía, por ejemplo, con lo conocido como “lo popular”?

¿Qué ocurriría con los estudios sobre las llamadas “literaturas orales” o la tradición oral que en nuestro país es tan rica? ¿No ingresarían estos temas en Lucerna?


Nota:

El “Breve discurso sobra la cultura” puede hallarse en http://www.letraslibres.com/revista/convivio/breve-discurso-sobre-la-cultura?page=full